
John Milton Hay was an influential American statesman and literary figure whose career spanned nearly five decades. Born into an anti-slavery family in Indiana, he demonstrated academic promise early on, leading to his education at Brown University. After graduating in 1858, Hay became involved in politics, working on Abraham Lincoln's presidential campaign and subsequently serving as one of Lincoln's private secretaries. His close relationship with Lincoln during the Civil War and his presence at the President's deathbed marked pivotal moments in his life. Hay's literary contributions include co-authoring a ten-volume biography of Lincoln with John George Nicolay, which played a significant role in shaping Lincoln's historical legacy. Following Lincoln's assassination, Hay held various diplomatic positions in Europe before returning to the United States to work for the New-York Tribune. He continued to engage in politics, serving as Assistant Secretary of State and later as Ambassador to the United Kingdom. In 1898, he became the United States Secretary of State under Presidents McKinley and Roosevelt, where he was instrumental in negotiating the Open Door Policy in China and promoting American interests abroad. Hay's blend of literary talent and political acumen left a lasting impact on American history, both through his writings and his significant roles in government.
“No puedo hablar sobre nuestra historia de amor, así que hablaré sobre matemáticas. No soy una matemática, pero sé esto: hay infinitos números entre el 0 y el 1. Hay .1 y .12 y .112 y una infinita colección de otros. Por supuesto, hay una colección más grande de números entre 0 y 2 o entre 0 y un millón. Algunos infinitos son más grandes que otros. Un escritor que nos gustaba nos enseñó eso.Hay días, muchos de ellos, cuando me resiento por el infinito. Quiero más números de los que soy capaz de conseguir, y Dios, quiero más números para Augustus Waters que los que tiene. Pero, Gus, mi amor, no puedo decir cuán agradecida estoy por nuestro pequeño infinito. No lo comercializaría con el mundo. Me diste un para siempre dentro de los días numerados y estoy agradecida.””
“Algunos infinitos son más grandes que otros infinitos, nos enseñó un escritor. Hay días, mucho de ellos, cuando resiento el tamaño de mi juego ilimitado. Quiero más numeros de los que puedo tener, y Dios, quiero mpas números para Augustus Waters que los que ha obtenido.Pero Gus, mi amor,no puedo decir cuando agradecida estoy por nuestro pequeño infinito. No lo cambiaría por el mundo entero. Me diste un por siempre con días enumerados, y estoy agradecida.””
“Soy como. Como. Soy como una granada, mamá. Soy una granada y en algún momento voy a estallar y me gustaría reducir al mínimo las víctimas, ¿de acuerdo?"Mi padre ladeó un poco la cabeza hacia un lado, como un perrito regañado."Soy una granada," le dije de nuevo. "Sólo quiero mantenerme alejada de la gente y leer libros, pensar y estar con ustedes porque no hay nada que yo pueda hacer sobre dañarlos; están demasiado involucrados, así que por favor, déjenme hacer eso, ¿está bien? No estoy deprimida. No necesito salir más. Y no puedo ser una adolescente normal, porque soy un granada.””