The Sea (la Mer)
1861

'The Sea' (La Mer) by Jules Michelet, first published in 1861, is a poetic and philosophical exploration of the ocean's nature. The work blends scientific observations with spiritual reflections, portraying the sea as a powerful and enigmatic force that evokes both awe and fear. Michelet examines humanity's complex relationship with the ocean, highlighting its beauty and terror while contemplating the lessons it imparts about life and death.
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“Man hunts and fights. Woman contrives and dreams; she is the mother of fancy, of the gods.””
— Jules Michelet
“El domingo, después del oficio, había bastantes enfermos; pedían socorros y se les daba sólo palabras: -Has pecado y Dios te aflige. Da gracias, menos tendrás que sufrir en la otra vida. Resígnate, sufre, muere. La Iglesia tiene plegarias para sus difuntos.- Débiles, desmadejados, sin esperanza, ni ganas de vivir, seguían bien este consejo y dejaban escapar la vida.””
— Jules Michelet
“Especialmente la medicina era un culto satánico porque lucha contra la enfermedad que era un merecido castigo de Dios, porque al curar el cuerpo se obstaculizaba el camino del alma hacia el cielo.””
— Jules Michelet
“Porque la risa es una función esencial de nuestra naturaleza. ¿Cómo soportar la vida si no podemos reír, al menos en los intervalos entre nuestros dolores?””
— Jules Michelet
“Todos los pueblos primitivos empiezan de la misma manera, como lo vemos por los viajes. El hombre caza y combate. La mujer piensa e imagina, engendra a los sueños y a los dioses; ciertos días se vuelve vidente, roza el infinito del deseo y del sueño. Para contar mejor el tiempo, el observa el cielo, sin perder su interés por la tierra. Cuando joven y hermosa contempla las flores amorosas y las conoce muy bien. Más tarde, ya mujer, las utiliza para curar a aquellos que ama.¡Así de sencillo es el inicio de las religiones y de las ciencias! Más tarde todo se complicará; veremos aparecer a los especialistas: juglar, astrólogo o profeta, nigromante, sacerdote, médico. Pero en el principio, la mujer lo era todo.””
— Jules Michelet





