Corazón: (diario De UN Niño)
1899

Few books have shaped the moral imagination of an entire century like this one. Written as the diary of a young Italian schoolboy, it follows Enrico through an entire academic year, recording the small triumphs and larger heartbreaks of childhood: the bully who becomes a friend, the father who scolds then embraces, the贫困同学 whose dignity moves an entire classroom. What elevates this beyond mere sentimental education is De Amicis's radical decision to take a child's perspective seriously. These are not lessons dressed up in dialogue; they are lived experiences rendered with startling emotional honesty. The book became required reading across Europe, Latin America, and beyond, not because it preaches, but because it captures how children actually feel: the terror of the first day, the complicated love for a stern teacher, the way a single act of kindness can remake the world. Its influence on civic education has no real parallel. For readers willing to meet it on its own terms, it remains a powerful meditation on how we learn, very early, what kind of people we wish to become.
Editions
X-Ray
“The school is a mother””
— Edmondo De Amicis
“Recuérdalo, Enrique: cuando encuentres a un anciano, a una mujer con su criatura en brazos, a uno que anda con muletas,a un hombre con su carga a cuestas, a una familia vestida de luto, cédeles el paso con respeto; debemos tener atenciones especiales con la vejez, la miseria, el amor maternal, la enfermedad, la fatiga y la muerte.””
— Edmondo De Amicis
“It is not the dream of what you're feeling laziness, if not, the sleep of exhaustion.””
— Edmondo De Amicis
“Tengo valor para morir, pero no para sufrir en vano.””
— Edmondo De Amicis
“Proponte cada día ser mejor y más amable que el día anterior. Di todas las mañanas:Hoy quiero hacer algo que pueda alabarme la conciencia y contente a mi padre, algo que aumente el aprecio de tal o cual compañero, el afecto del maestro, de mi hermano o de otros.””
— Edmondo De Amicis
“No soy digno de besarte las manos””
— Edmondo De Amicis
“Pero pensaba en lo que me aconsejaba mi padre:"Si te ofenden,defiéndete; pero sin llegar nunca a pelearte".””
— Edmondo De Amicis
“Quiere a tu maestro, porque pertenece a la gran familia de cincuenta mil docentes primarios, esparcidos por toda la geografía de Italia, y que son como los padres intelectuales de los millones de chicos que crecen contigo, unos trabajadores no conceptuados merecidamente y mal pagados, que preparan para nuestra patria una generación mejor, más próspera y desarrollada que la presente.No me satisfará el cariño que me tienes si no lo profesas también a todos los que te hacen algún bien y entre ellos ha de ocupar el primer lugar tu maestro, después de tus padres. Quiérele como querrías a un hermano mío; quiérele cuando te complace y cuando te regaña, cuando a tu parecer, obra con injusticia y cuando creas que es injusto; quiérele cuando se muestre afable y de buen humor, pero más todavía cuando lo veas triste. Quiérele siempre. Pronuncia en todo momento con respeto el nombre de maestro que, después del de padre,es el más noble y dulce que un hombre puede dar a otro.””
— Edmondo De Amicis
“!Cómo se olvidan en esos momentos los sinsabores pasados!””
— Edmondo De Amicis

























