Les Quatre Cavaliers De L'apocalypse

''Les Quatre Cavaliers de l'Apocalypse'' is a novel by Vicente Blasco Ibáñez, written in the early 20th century, that follows Jules Desnoyers, a young Argentine artist, as he returns to Paris from Buenos Aires on the eve of World War I. The narrative delves into themes of national identity and the looming dread of conflict, portraying the complexities of relationships amidst rising political tensions. The story begins aboard a German ship, where camaraderie quickly shifts to discord as discussions of war emerge, reflecting the broader societal turmoil of the time. This work is notable for its exploration of the impact of war on personal and national identities.
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“Poor Humanity, crazed with fear, was fleeing in all directions on hearing the thundering pace of the Plague, War, Hunger and Death.””
— Vicente Blasco Ibáñez
“-Donde un hombre hace su fortuna y constituye su familia, allí está su verdadera patria””
— Vicente Blasco Ibáñez
“Hurrah for Peace, Frenchy, and the simple life! Where a man can live comfortably and runs no danger of being killed for things he doesn't understand”
— Vicente Blasco Ibáñez
“recuerdo á Grecia, veo las columnatas del Parthenón; Roma señora del mundo es el Coliseo y el Arco de Trajano; la Francia revolucionaria es el Arco de Triunfo.””
— Vicente Blasco Ibáñez
“Para un Estado no existe la verdad ni la mentira: sólo reconoce la conveniencia y la utilidad de las cosas.””
— Vicente Blasco Ibáñez
“Pero en la tierra, los más nobles propósitos rara vez son oídos, pues el destino se divierte en torcerlos y desviarlos.””
— Vicente Blasco Ibáñez
“el hombre acepta como lógico y razonable todo lo que conviene á su egoísmo, colocándolo por encima de la realidad.””
— Vicente Blasco Ibáñez
“cuando dentro de unas horas salga el sol, el mundo verá correr por sus campos los cuatro jinetes enemigos de los hombres... Ya piafan””
— Vicente Blasco Ibáñez
“Fué Chichí la que avisó con un grito: «¡Aquí... aquí!» Los viejos corrieron, temiendo caer á cada paso. Toda la familia se agrupó ante un montón de tierra que tenía la forma vaga de un féretro y empezaba á cubrirse de hierbas. En la cabecera, una cruz con letras grabadas profundamente á punta de cuchillo, obra piadosa de los compañeros de armas. «Desnoyers...» Luego, en abreviaturas militares, el grado, el regimiento y la compañía. Un””
— Vicente Blasco Ibáñez











